Esperanza Aguirre, la largaLes sale la vena autoritaria, por no decir algo peor, y no pueden hacer nada, porque ellos así, ellos son España y punto.
Esperanza
Aguirre ha dicho que se debería suspender la final de la Copa del Rey
prevista para el viernes en Madrid porque hay gente que va dispuesta a
silbar el príncipe y el himno español.
Y se ha quedado tan ancha.
Claro que hay gente dispuesta a silbar un himno que no se siente suyo.
Y no sólo eso, sino que es la representación del Estado que impide las selecciones deportivas catalanas.
Como
lo tienen, de selecciones deportivas propias de cada nación, en un
estado con muchos fanáticos del fútbol pero más civilizado y demócrata
que el estado que nos toca pagar, como es la Gran Bretaña.
O sea que no digan que no se puede. No quieren!
Qué putada les ha hecho el fútbol, con un Athletic-Barça con su decidida de antemano en Madrid.
Los del Real ya tuvieron que mentir para no tener que aguantar una final de Copa sin su equipo en el campo.
Y
ahora la presidenta de la Comunidad de Madrid dice que el partido se
suspenderá y jugar en otro lugar a puerta cerrada por los silbidos.
Qué morro tiene la señora Aguirre!
Ahora, de lista es un rato largo, la marquesa consorte.
Así
todo el mundo habla de la final de Copa sin pedir su dimisión inmediata
por haber escondido un déficit de 2.000 millones en su comunidad
autónoma.
O por el papel político que ha jugado en la derrota de Bankia.
No ella sola, claro, pero tuvo un papel determinante en todo ello.
Ya lo recuerdan, como antes con Endesa, "antes alemana que catalana".
Antes intervenida Caja Madrid que de la Caja.
Claro que eso de esconder el déficit es discutible.
Porque el actual secretario de Estado de Administración Pública, Antonio Beteta, fue el consejero de Economía de la Comunidad.
Sí, sí, aquel que amenaza con la intervención de las comunidades autónomas.
Este señor que fue consejero de Economía hasta el 2011,
¿no sabía cómo estaba el déficit en su casa?
O era un inútil o se hacía trampas al solitario.
O, mientras cargaban contra Cataluña, que está haciendo el trabajo, allí sencillamente mentían.
Pero, claro, ya han salido Montoro y de Guindos decir que no tienen ninguna importancia estas mentiras.
Y luego quieren que se les crean los mercados y Europa.
Y no les cree nadie.
Mostrando entradas con la etiqueta verdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verdad. Mostrar todas las entradas
jueves, 24 de mayo de 2012
martes, 10 de enero de 2012
las dudas
Dudas
Duda siempre de ti mismo, hasta que los datos no dejen lugar a dudas.
La duda es uno de los nombres de la inteligencia.
La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo.
Y no es -lo que queda dicho- una aseveración, ya que, sobre ella, tengo también mis dudas.
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
Es menos malo agitarse en la duda que descansar en el error.
La duda es la madre del descubrimiento.
Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.
Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.
El que nada duda, nada sabe.
Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.
El hombre se hace civilizado no en proporción a su disposición para creer, sino en proporción a su facilidad para dudar.
La peor decisión es la indecisión.
En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.
La duda: la escuela de la verdad.
No harán muy grandes cosas los vacilantes que dudan de la seguridad.
Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
No menos que el saber me place el dudar.
Y las que mejor me vienen en estos momentos...
Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.
Para disipar una duda, cualquiera que sea, se necesita una acción.
La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo.
Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas.
Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.
En caso de duda, no determines, cosa alguna.
Aquel que duda y no investiga, se torna no sólo infeliz, sino también injusto.
Duda siempre de ti mismo, hasta que los datos no dejen lugar a dudas.
La duda es uno de los nombres de la inteligencia.
La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo.
Y no es -lo que queda dicho- una aseveración, ya que, sobre ella, tengo también mis dudas.
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
Es menos malo agitarse en la duda que descansar en el error.
La duda es la madre del descubrimiento.
Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.
Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.
El que nada duda, nada sabe.
Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.
El hombre se hace civilizado no en proporción a su disposición para creer, sino en proporción a su facilidad para dudar.
La peor decisión es la indecisión.
En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.
La duda: la escuela de la verdad.
No harán muy grandes cosas los vacilantes que dudan de la seguridad.
Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
No menos que el saber me place el dudar.
Y las que mejor me vienen en estos momentos...
Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.
Para disipar una duda, cualquiera que sea, se necesita una acción.
La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo.
Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas.
Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.
En caso de duda, no determines, cosa alguna.
Aquel que duda y no investiga, se torna no sólo infeliz, sino también injusto.
lunes, 8 de agosto de 2011
¿me lavo las manos?
lunes, 18 de julio de 2011
esa humildad
este es un relato de padre e hijo que por el andar de la vida aveces se aprende mas por la humildad y la sabiduria de la vida, aqui os lo espongo y espero que sea de uso y entendimiento:
Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
“Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?”
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
“Estoy escuchando un ruido y me parece que es de una carreta...”
“exactamente Eso es” -dijo mi padre-
“es una carreta vacía”.Pregunté a mi padre:
“¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la hemos visto?
”Entonces mi padre respondió:
“Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido.
Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.
Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando oigo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos el mundo, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y mirando por encima del hombro a toda la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
“Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.
Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero.
Nadie está más vacío, que aquel que esta lleno del‘Yo mismo’.
Seamos lluvia serena y mansa que llega profundamente a las raíces, en silencio, nutriendo.
Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
“Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?”
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
“Estoy escuchando un ruido y me parece que es de una carreta...”
“exactamente Eso es” -dijo mi padre-
“es una carreta vacía”.Pregunté a mi padre:
“¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la hemos visto?
”Entonces mi padre respondió:
“Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido.
Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.
Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando oigo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos el mundo, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y mirando por encima del hombro a toda la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
“Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.
Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero.
Nadie está más vacío, que aquel que esta lleno del‘Yo mismo’.
Seamos lluvia serena y mansa que llega profundamente a las raíces, en silencio, nutriendo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
